Jueves 21 de agosto, 16:00 hrs., Departamento de Ciencias Históricas, Universidad de Chile (formato híbrido)
Resumen
A lo largo del siglo XX la cartografía topográfica se fue consolidando como un quehacer técnico en donde la percepción de los operarios no intervenía. Los aparatos, que mediaban ente el ojo del topógrafo y el relieve, convirtieron al relevamiento en reproducciones con pretensiones de exactitud. Sin embargo, durante el proceso de producción de la cartografía topográfica los dibujos a mano alzada siguieron siendo fuentes de información confiable para la representación del terreno en la Dirección de Minas Geología e Hidrología de la Argentina. Incluso esta percepción se llamó fidelidad interpretativa, expresión que figuraba en las propias normativas de los topógrafos de la institución. En esta presentación intentamos echar luz sobre los materiales visuales (blicks, fotografías, dibujos, etc.) producidos por los topógrafos a lo largo de su trabajo de campo y como éstos funcionaban como ayuda memoria para la confección del mapa topográfico final